Aunque los juguetes de madera son resistentes y duraderos, su limpieza y mantenimiento diarios también resultan fundamentales. Para limpiarlos, recomendamos usar un paño suave ligeramente humedecido (exprimido bien) y pasar suavemente por la superficie, evitando sumergirlos durante largos periodos en agua para prevenir la humedad excesiva que podría deformar la madera; tras la limpieza, deben dejarse secar naturalmente en un lugar bien ventilado.
Asimismo, es importante evitar la exposición directa a la luz solar y los ambientes húmedos. Además, se recomienda inspeccionar periódicamente los juguetes para detectar posibles grietas o piezas flojas. Un mantenimiento adecuado permitirá que estos queridos juguetes de madera acompañen a los niños durante mucho más tiempo.
